Posteado por: Psicología en: 11 Diciembre 2008
Una de las situaciones que más vergüenza produce al varón es la visita al urólogo. El reconocimiento de los genitales por parte del médico a menudo provoca erecciones (como respuesta del sistema nervioso parasimpático a la palpación), lo que turba bastante a los hombres por tener asociada la erección a la excitación sexual y, por tanto, les surge la duda de si tendrán orientaciones homosexuales o, si el médico se pensará que les está atrayendo sexualmente, etc. Ni que decir tiene que la exploración anal muchos lo viven como una auténtica sodomización. En este tipo de exploración se pueden producir también eyaculaciones por excitación del perineo (El punto G masculino)
Sin embargo el urólogo no se va a sorprender lo más mínimo porque ve estas reacciones a diario. Algunos piensan que la situación fuera con una uróloga, pero lo cierto es que esta especialidad escasea entre las féminas.

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